Qué ver en Ámsterdam – Escapada de fin de semana

Ámsterdam es una ciudad bastante pequeña, pero tiene encanto propio y siempre que he estado me ha dado la sensación de que van un paso por delante en cuanto a iniciativas ecológicas y sociales.

Por qué visitar Ámsterdam

Si vives en Europa y quieres hacer una escapada de fin de semana, pero no tienes claro a dónde, Ámsterdam es una buenísima opción por varios motivos:

– Al ser un destino muy popular, hay muchísimos vuelos a diario desde prácticamente cualquier país y suele haber vuelos baratos.

– No es una ciudad muy cara. Puede ser algo más cara que Madrid o Barcelona, por ejemplo, pero no tiene precios desorbitados como Oslo o Copenhague.

– Es una ciudad pequeña, por lo que en unos 2-4 días te da tiempo a ver como mínimo todos los highlights.

– Tiene suficientes atractivos como para que puedas estar solo en Ámsterdam (sin hacer excursiones fuera) 2-4 días sin parar ni aburrirte un segundo.

– Es una de las capitales europeas más famosas, así que como amante de los viajes ¡no puedes perdértela!

Qué ver en Amsterdam

Vondelpark

El parque más grande y seguramente más famoso de Ámsterdam. La verdad es que es bastante grande y muy tranquilo y bonito, lleno de laguitos. Perfecto para dar un paseo sin prisas y tomar el sol si tienes la suerte de verlo.

Biblioteca

Seguramente es el último sitio al que se te ocurriría ir estando de vacaciones, por mucho que te guste leer; con la única posible excepción de la Bodleian Library de Oxford (donde se rodaron escenas de Harry Potter). La verdad es que no hubiese entrado en la biblioteca de Ámsterdam si no me hubiese llevado un local, pero fue toda una sorpresa.

Por fuera es un gran edificio de cemento, con un diseño moderno y asimétrico algo soso (esto es un dato totalmente subjetivo y que pido no tengáis muy en cuenta, ya que no me fascina la arquitectura moderna, hablando en general).

Sin embargo por dentro es increíble. Es un espacio enorme de no sé cuántos pisos, mayormente iluminados por la luz natural que entra por la claraboya que hay en el centro del edificio. Absolutamente todo es blanco y las formas del interior (estanterías, mesas, asientos, cabinas…) son redondeadas y forman un conjunto compensado, luminoso y agradable. El toque de color lo dan precisamente los cientos de libros, CDs, DVDs y la gente. En el hall hay un piano para que lo toque quien quiera. Justo al lado de la biblioteca está el conservatorio, por lo que la iniciativa no es tan disparatada o sin sentido como podría parecer de entrada.

Tuve la suerte de que justo cuando entré había un chico tocando y la música con aquel entorno era una maravilla. En el último piso hay un restaurante, una especie de self-service, con comida de lo más variada y apetitosa. Si sales a la terraza del restaurante, además, podrás disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad geniales. Eso sí, todo un reto sacar una fotografía desde ahí, como podéis ver en este intento:

Puerto NDSM

Uno de esos rincones especiales que hay escondidos en todas las ciudades (o casi todas).

Lo que antaño fue el astillero más grande de Europa, para quedar más tarde totalmente abandonado, ha resurgido ahora de sus cenizas para convertirse en una de las zonas de moda y must see de Ámsterdam.
Uno de los enormes edificios del antiguo astillero es sede hoy ni más ni menos que de la MTV.

En otro de los edificios hay un skatepark y talleres de artistas que se pueden visitar. Se han abierto unos cuantos cafés y algunas tiendas de lo más cool y además hay infinidad de propuestas culturales como festivales de música, talleres de yoga, proyecciones de películas… El lugar tiene un aire alternativo y modernillo que desprende buenas vibraciones. Para llegar al NDSM puedes ir en uno de los ferrys gratuitos desde Centraal Station o desde el muelle de Oude Houthaven (creo recordar que pasan cada 15 minutos). Al llegar al muelle del NDSM encontrarás una sorpresita: un submarino soviético con algún que otro graffiti asomando en el agua.

Nota: Solo añadir que yo fui a visitar este sitio un domingo a las 12:00h y junto a los talleres de artistas había una rave de lo que en España se conoce como bakalas/chonis/killos/pelaos/kinkis,etc, etc (qué gran diversidad lingüística tenemos). Bastante curioso, la verdad.

Barrio Rojo

Es cierto que es una de las zonas más turísticas de Ámsterdam, pero no se puede eludir la visita. El barrio rojo se encuentra en pleno casco antiguo de Ámsterdam, por lo que hay muchas casas típicas antiguas y varias iglesias, museos y otros sitios interesantes de visitar, por ejemplo la Nieuwe Kerk (convertida en la sala de exposiciones), el museo del sexo, la plaza Dam y, por supuesto, infinidad de coffee shops y burdeles. Dependiendo de tu interés en la fiesta, las drogas y el sexo puede que quieras pasar allí media horita o la noche entera. En cualquier caso vale la pena echar un vistazo. De día tiene un aspecto algo más normal, y es el mejor momento para visitar esta zona si no te interesa desfasarte. Por la noche se encienden las lucecitas rojas y empieza la fiesta. Prepárate para tener gente ofreciéndote coca y otras drogas cada 5 metros, pero no te preocupes si no te interesa. Solo tienes que decir “no gracias” y no insistirán. Marihuana y hachís no te van a ofrecer, claro, porque para eso están los coffee shops, legales, con buena calidad y en algunos casos muy originales y acogedores, como el Abraxas Coffee Shop.

Jordaan

El barrio del Jordaan es, junto a De Pijp, de los barrios de moda de Ámsterdam. Como en muchas otras ciudades, las diferentes zonas de la ciudad de Ámsterdam han ido perdiendo y ganando protagonismo sucesivamente. Más o menos como pasa con los pantalones de campana o los colores flúor en la moda, que se reinventan cada cierto tiempo.
El barrio del Jordaan fue construido en el siglo XVII. Por aquel entonces era un barrio humilde, pero hoy sus casas antiguas están relucientes y llenas de famosos o similares y sus calles están lenas de tiendecitas y cafés adorables.

Cine The Movies

Este cine se encuentra no muy lejos del centro, en Haarlemmerdijk. Es un cine antiguo (¡del 1912!) que ha mantenido una estética retro y proyecta películas modernas independientes. Además tiene un bar/restaurante a la entrada. Un sitio de lo más curioso para tomar un café, cenar o ir a ver una película, que al final es para lo que están los cines. En Holanda las películas son en versión original con subtítulos, así que es posible que haya alguna película en español o inglés, francés…

Mercados

Una de las cosas que más me gusta cuando viajo es visitar mercados. Los mercados han sido desde siempre el centro de la vida de las ciudades y en ellos puedes captar algo de la esencia del lugar. La comida, las costumbres, el idioma, la gente…

En Ámsterdam hay bastantes mercadillos repartidos por la ciudad que abren distintos días de la semana.

Uno de los mercados más famosos es el mercado de Bloemenmarkt, el mercado de las flores, que abre de lunes a sábado. No está de más darse una vueltecita y comprar algunos bulbos de tulipanes para llevarse de recuerdo. Wikipedia me acaba de chivar que es un mercado flotante, pero la verdad es que cuando estuve ni me di cuenta. Si vas, presta atención y déjanos un comentario.

Otro mercado que, en mi humilde opinión, no puedes dejar de visitar, es el Boerenmarkt, el mercado de comida biológica que hay cada sábado en Noordermarkt. Los vendedores de los puestos son las personas que cultivan los productos o los preparan artesanalmente. Nadie mejor que ellos para aconsejarte y nada mejor que comida de verdad, para variar. Encontraras fruta, verdura, setas de todo tipo, infinidad de quesos, panes y bollos y muchas otras cosas. Este mercado se encuentra en pleno Joordan, que como comenté en la anterior entrada sobre Ámsterdam, es uno de los barrios más de moda y también con más encanto de la ciudad.

Coffee Shops en Ámsterdam

Es de todos sabido que una de las grandes atracciones de Ámsterdam es la droga. O era, ya que ahora los coffee shops solo están autorizados a vender marihuana a residentes de la ciudad. No quiero entrar en muchos detalles con un tema tan controvertido como son las drogas. Simplemente quería comentar que si te interesa probar marihuana en Ámsterdam quizás aún tengas posibilidades, ya que al parecer los coffee shops no son tan estrictos con el tema como deberían.

De los cientos de coffee shops que hay en Ámsterdam he visitado pocos y recuerdo aún menos, pero recomiendo el Abraxas. A pesar de estar céntrico, está algo alejado del barullo y fumes o no fumes, la decoración es original y acogedora.

Si realmente te interesa aprovechar el viaje para pegarte un viaje (no he podido resistirme a la broma fácil, lo siento) olvídate de fumar y prueba un space brownie o space muffin, a la venta en coffee shops y alguna que otra cafetería normal y corriente. Pero ten en cuenta esto:

1. No compres los brownies o muffins envasados, solo los caseros
2. Ni se te ocurra comer uno entero

Tiendas

Si te apetece llevarte algunos recuerdos de Ámsterdam o simplemente comprarte unos caprichitos pásate por Hema. Es una cadena de supermercados, pero de esos en que venden de todo, bonito y barato. Es el sitio perfecto para comprar kilos de stroopwafels para toda tu familia por muy poco dinero, pero también encontrarás objetos de papelería la mar de monos, ropa, quesos… Hay que destacar sus galletas. Tienen no sé cuántos tipos de galletas y están todas buenas. Ten cuidado, porque es una de esas tiendas como IKEA; una trampa mortal. Ibas a por una lámpara y te llevas mobiliario para dos casas.

De manera más general, el barrio de Joordan también es una buena zona para ir de tiendas. La mayoría son tiendas pequeñitas de diseñadores o artesanos independientes y puedes encontrar cosas muy originales.

Y con esto doy por concluida la guía de fin de semana de Ámsterdam. Es posible que haya olvidado cosas, pero te animo a preguntar lo que quieras e intentaré forzar a mi memoria o te redirigiré a Google.

10 Comments
  1. No sabéis lo bien que me viene esta entrada, en un mes me voy a Ámsterdam 😉
    Apuntada la biblioteca, gracias!
    A ver si me da tiempo a leer más post sobre Ámsterdam.
    Saludotes!

  2. Estupendo relato. La verdad es que es una ciudad ideal para un puente largo. Yo recomiendo que si estáis un día más os acerquéis a los pueblicitos de Marken y Volendam o incluso a Alkmaar, con su preciosos mercado del queso. En el blog os he dejado un relato de esta excursión. Saludos!

  3. ¡Vaya! Ámsterdam es, junto a Praga, uno de mis destinos pendientes en la lista que más ganas tengo de visitar; por lo que leer esta entrada no ha hecho más que aumentar mis ganas por hacer una escapada. Eso sí, ahora tendré en cuenta todas tus recomendaciones 😛

    ¡Un abrazo!

    Chelo
    unaestudianteporelmundo.com

  4. Por desgracia sólo conozco Amsterdam por "casualidades de la vida" y es que estando yo trabajando allá por el norte de Inglaterra, hacía escala en Amsterdam siempre, y el destino quiso que el famoso día de la huelga de controladores aéreos de 2011 me pillase en pleno vuelo por los pirineos e hice un vuelo Amsterdam-Amsterdam de 2 horas … pasé 3 días en la ciudad, por cierto, nevada, canales congelados y un frio increíble …

    Desde entonces no pienso más que en volver un fin de semana pero … lo voy dejando dejando … y sigo con la cosa de volver a Amsterdam…

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