Dónde comer en Cracovia

Polonia es un país donde, gracias al cambio de divisa, vayas a donde vayas puedes comer a un precio más que asequible. Así, es posible comer copiosamente por no más de 5 o 10€, lo que nos permite, al contrario que en otros lugares, degustar la comida tradicional polaca en todas sus variantes. Durante nuestro viaje a Cracovia en un fin de semana, comimos de restaurante todos los días, y estas son nuestras recomendaciones de lugares donde comer en Cracovia:

U Babci Mailny

(Calle Sławkowska 17) Cuando buscas en Internet dónde comer comida polaca en Cracovia, este es uno de los resultados más votados y aclamados por el público, así que no podíamos dejar pasar la oportunidad de comer en el que, al parecer, es el mejor restaurante de la ciudad.

Sí, es cierto que la decoración es muy curiosa (aunque algo tétrica) y está muy bien ambientado ya que se ve un lugar “típico polaco”, rústico, de los de toda la vida. Pero diría que más bien han disfrazado el lugar para que parezca un restaurante tradicional, con lo que pierde bastante credibilidad. El funcionamiento, además, es un poco caótico. Se trata de un comedor no muy grande con mesas largas para compartir con quien se te siente al lado, y una barra donde uno ha de ir a pedir la comida.

La atención fue pésima: una mujer que apenas hablaba inglés y con muy malos modales que te gritaba en polaco a la cara. Lógicamente, a uno le cuesta un poco hacerse entender cuando no conoce los platos de la carta, y la situación de ir a pedirle tu comida a esa señora impaciente, con la barrera del idioma, es bastante incómoda. Una vez has pedido lo que quieres, pagas y te sientas en tu mesa. La simpatiquísima mujer te habrá dado antes un número de tanda y tienes que ir vigilando una pantallita a ver si te toca a ti, porque la mujer grita cada comanda, sí, pero lo hace en polaco, con lo cual si no sabes el idioma no te vas a enterar ni del número que ha dicho ni de qué es lo que hay en el plato. Además, tras dos días y medio comiendo fuera, estábamos un poco empachadas de tanto repollo, chucrut y alimentos o pesados para el estómago. No teníamos ni idea de qué pedir, así que volvimos a tirar de pierogi (llevábamos todo el viaje comiendo este plato, pero era la apuesta segura), y si os digo la verdad la calidad era bastante (pero bastante) mediocre. Personalmente, no me hizo demasiada gracia este lugar; tenía bastantes expectativas por todo lo que habíamos leído en Internet, pero sinceramente no lo recomendamos.

Pierogarnia Krakowiacy

(Calle Szewska 21) Apenas llevábamos un par de horas en Cracovia y estábamos totalmente perdidas: eran pasadas las nueve de la noche y deambulábamos sin rumbo por el centro de la ciudad. De repente, encontramos este pequeño restaurante con pinta de ser muy acogedor. Y la verdad es que fue todo un acierto. Anteriormente, mientras preparábamos el viaje, vimos por Internet que la comida tradicional polaca son los pierogi, y justamente este restaurante se especializaba en este plato. Hasta donde sabíamos, se trata de un tipo de pasta (similar a los ravioli) rellena de queso, patata, col, carne, cebolla… había varios tipos y cada una escogimos una variedad diferente para probarlos todos. Si bien puede parecer poca cosa cuando te los sirven, llenan mucho y son un poco pesados, aunque están muy ricos.

Para acompañar, pedimos “limonada típica polaca” y descubrimos que, al contrario de lo que esperábamos, no era ni ácida ni refrescante, sino dulzona y servida a temperatura ambiente. Además, curiosamente tenía trozos de naranja. Fue un descubrimiento interesante y terminamos el primer día con el estómago lleno y feliz, como nuestro bolsillo, porque lo mejor de todo es que ¡estaba tirado de precio! En el caso de la conversión euro-zloty, salimos ganando esta vez, pues todo nos resultaba baratísimo en comparación con España o Alemania. El trato fue bueno y el lugar es encantador. Si quieres disfrutar de unos pierogi de calidad, te recomendamos 100% este restaurante.

  • Restaurante polaco
    Detalle de la decoración

 

Karczma Regionalna Goscinna Chata

Dónde comer en Cracovia
Sopa Zurek

(Calle Sławkowska 10) En nuestro segundo día en Cracovia, nos encontramos con este restaurante, donde entramos para cenar. El ambiente está muy bien, realmente parece un restaurante tradicional polaco, sin falsas decoraciones. Para cambiar un poco de tanto pierogi, nos pedimos algo que nos resultó muy curioso: Żurek, una sopa de champiñones dentro de un bollo de pan que imita a una cazuelita. Por lo visto, esto es típico también en Alemania, aunque eso no lo supimos hasta entonces. Pese a que, en realidad, la receta tradicional es una sopa agridulce con trozos de salchicha blanca, patata y huevo, la nuestra por algún motivo era, como digo, de champiñones. Quién sabe. El caso es que estaba riquísimo y no dejamos ni las migas (literalmente).

Pese a que casi todas nos cogimos un Żurek, una de nosotras quiso innovar y apostó por un Bigos, plato típico polaco que consiste también en un pan en forma de cazuela solo que relleno de col agria (parecido al chucrut) y varios tipos de carne, embutido, setas y ciruelas. Aunque no viene en forma de sopa, ¡también estaba buenísimo! Sin duda recomendamos este restaurante: la relación calidad-precio fue muy buena y la experiencia altamente satisfactoria.

Milkbar Tomasza

(Calle Świętego Tomasza 24) Como ya explicamos en este post sobre nuestro viaje a Cracovia, los milkbar son establecimientos tradicionales polacos donde comer barato; su historia es muy interesante, y teníamos claro que queríamos ir a comer a un milkbar en algún momento del viaje. En nuestro último día en Cracovia, decidimos desayunar en el Milkbar Tomasza, y es un lugar que también recomendamos. Tienen diferentes tipos de desayunos: dulces (crepes y comida del estilo) y salados (tostadas con embutido, tomate y similares). Nosotras pedimos un plato cada una y luego lo compartimos en parejas, así cada una tenía medio desayuno dulce y medio salado. Aunque la atención fue normal (incluso tirando a algo seca), la verdad es que comimos bien.

Como digo, nosotras fuimos a desayunar, aunque se puede ir a comer perfectamente ya que también sirven comida tradicional polaca contundente. Hay que dejar claro que un milkbar siempre servirá comida normalita, no es un restaurante como tal, aunque de todos modos se come muy bien.

 

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