Descubriendo Lituania

Qué ver en Lituania

Hace ya algún tiempo, una amiga me recomendó una página web en la que sorteaban un viaje a Lituania como iniciativa para impulsar el turismo en este país. Sin ninguna esperanza puesta, participé, y por cosas de la vida… ¡gané! Gracias a esto pude visitar un país del que no conocía apenas nada y que solamente me sonaba por haber memorizado el famoso “Estonia-Letonia-Lituania” en las clases de geografía del colegio. Pedí los billetes para tan solo dos semanas después y allí me planté, preparada para pasar una semana descubriendo Lituania, un país que, la verdad, me sorprendió gratamente.

Sinceramente, me esperaba que Lituania fuera un país todavía afectado por los restos del Comunismo, quizá también con gente cerrada o paisajes poco atractivos. No podía estar más equivocada: me pareció un país precioso, con mucho encanto y lleno de gente simpatiquísima y muy abierta. A continuación os dejo con lugares de Lituania que no os podéis perder.

Vilnius

Por supuesto, lo más conocido de Lituania es su capital, Vilnius. Esta ciudad es la más poblada del país y su casco antiguo fue nombrado Patrimonio de la Humanidad hace ya una década. Apenas hacen falta unas horas para visitar todo lo que Vilnius tiene por ofrecer: la Puerta de Aurora, el Ayuntamiento, la Plaza de la Catedral o el Palacio de los Grandes Duques de Lituania.

Indispensable es acceder al parque Serikiskiu y subir a la Torre de Gediminas, desde la cual se puede obtener una vista panorámica de la ciudad, dividida entre el casco antiguo y la parte moderna. Pese a que hay un funicular que baja hacia el Museo Nacional, nosotras decidimos bajar dando una vuelta por la zona.

Una buena idea es también visitar la Universidad. ¿Por qué? Porque se trata de la universidad más antigua de Europa del Este, ahí es nada. Por otro lado, si buscáis restaurantes o tiendas de souvenirs, debéis pasear por la calle Pilies que, pese a ser la más transitada de la ciudad, no pierde por ello su encanto. No dejéis de echarle un vistazo a las tiendas donde venden joyería de ámbar lituano. Como dato curioso, la ocupación nazi llegó hasta Vilnius en forma de gueto judío, por lo que podéis encontrar un memorial al Campo de Trabajo de la zona. Como digo, al ser una ciudad tan pequeñita lo veréis todo simplemente dando un tranquilo paseo.

Kaunas

La segunda ciudad más grande de Lituania no tiene nada que envidiarle a la capital. Kaunas también posee un casco histórico precioso ¡y hasta un castillo! Es conocida por su localización geográfica, justo en la confluencia de dos importantes ríos lituanos: el Niemen (en lituano, Nemunas) y el Neris. Los lituanos explican la confluencia de estos ríos con una bonita historia: el río Neris, en lituano, se considera sustantivo femenino; por su parte, Niemen es masculino. Cuando estos dos ríos se unen y forman uno solo, el nuevo río fruto de esta unión recibe el nombre de Niemen, ya que se considera un “matrimonio” en el que la mujer (Neris) adquiere el nombre del hombre (Niemen).

Como curiosidad, os contaré que sobre el río Niemen se halla el Gran Puente Vytautas (en lituano, Vyatuto Didziojo tiltas), que esconde una historia detrás muy curiosa. Resulta que en el siglo XIX, este se consideraba el más largo del mundo. ¿Cómo puede ser que un país tan pequeñito albergara el puente más largo del mundo¡Se tardaban 13 días en cruzarlo! Suena difícil de creer, ¿verdad? Pues bien, lo que en realidad sucedía era que el puente separaba dos imperios: un extremo del mismo formaba parte de Prúsia y el otro extremo se hallaba en el Condado de Varsovia. Así, el río hacía de frontera entre los dos impersior, cada uno de los cuales utilizaba calendarios diferentes: el juliano y el gregoriano. De ahí la diferencia de días… ¡eso explica que se tardara tanto en cruzar el puente! Os sugiero que, si partís del casco antiguo, crucéis el puente y subáis colina arriba para obtener una preciosa vista panorámica de Kaunas.

Mirad si es bonita la ciudad, que a principios del siglo XX se conocía como “Little Paris”, pues era la capital provisional del país. La vida social de aquel momento era muy dinámica, las mujeres vestían a la última moda y la arquitectura de la ciudad era muy moderna (para la época). Hoy en día, Kaunas sigue siendo una ciudad llena de vida.

Lo mejor para visitar Kaunas es empezar por la parte nueva de la ciudad (Naujamiestis) y pasear por las calles petonales Vilnius y Avenida de la Libertad. Aquí es donde hallaréis más vidilla y edificios modernos, restaurantes, cafeterías, museos… Sin embargo, lo mejor de Kaunas se halla en su casco antiguo (Senamiestis), pues podéis ver la iglesia gótica Vytautas, la Casa Perkunas (que en su día fue sede de los comerciantes de la Liga Hanseática, a la que también pertenecía Hamburgo) y, lo más curioso de todo, el castillo.

Y digo curioso porque, acostumbrados a ver castillos situados estratégicamente en altas montañas y rodeados de fortalezas, el castillo de Kaunas se encuentra a un nivel sorprendentemente poco elevado. Me atrevería incluso a decir que, para acceder al castillo, en lugar de subir, hay que bajar una cuesta. No olvidéis acercaros a la confluencia de los ríos Neris y Niemen cuando estéis por la zona del castillo.

Klaipeda

Klaipeda es una ciudad portuaria de la costa lituana desde donde zarpan ferries que cubren las rutas por el Mar del Norte y el Báltico. Así pues, conecta con ciudades de Dinamarca, Suecia o Alemania, por ejemplo. Cuando pienso en Klaipeda, lo primero que me viene a la mente es una palabra: estatuas. Si partís desde la estación central, por ejemplo, y os dirigís hacia el puerto cruzando el casco antiguo, os encontraréis con un sinfín de estatuas de todos los tamaños y motivos.

De hecho, han enfocado el turismo de tal manera que uno deba encontrar todas las estatuas conforme pasea por la ciudad y callejea entre las casas de vigas entramadas de estilo franco-germano. A la estatua del ratón, por ejemplo, la envuelve la leyenda que dice que uno debe susurrarle al animalito un deseo y este lo hará realidad.

Os aconsejo que visitéis, además, el parque Martynas Mazvydas, pues es un precioso paseo por un bosque plagado de 116 esculturas. A decir verdad, Klaipeda es quizá la ciudad con menos oferta turística de las que mencionamos en el post de hoy. Sin embargo, si estáis de paso por la zona para visitar Nida, por ejemplo, no podéis dejar de hacerle una pequeña visita de unas horas a esta ciudad.

Trakai

La joya de Lituania. No hay otras palabras para describir este lugar de postal a apenas 30 km de la capital, Vilnius. Entre bosques y lagos se encuentra el castillo de Trakai, capital histórica de Lituania, tan conocido por su arquitectura de estilo medieval donde predominan la piedra y la madera. Este es, si cabe, el lugar más visitado del país; y no es para menos, con sus preciosos paisajes y lo que en los siglos XIV y XV fuera la residencia de los Duques de Lituania, quienes en su momento vivían de manera permanente en esta isla. La ciudad fue construida sobre el agua y está rodeada por nada menos que ¡cinco lagos!

Es muy recomendable entretenerse paseando por los puentes y bosques de alrededor antes o después de entrar a visitar el castillo. Porque sí, ¡se puede entrar! Aunque os aviso que es más espectacular por fuera que por dentro. Aun así, la visita merece la pena, pues podéis recorrer una joya histórica y visitar las salas de exposición en las que hallaréis muebles, trajes de época, pequeños objetos como monedas y figuritas, y por supuesto armas en el patio que lleva su nombre. Por si os interesa la visita, os comento que el castillo está abierto al público en los siguientes horarios:

  • Los meses de marzo, abril y octubre: 10:00h – 18:00h
  • De mayo a septiembre: 10:00h – 19:00h
  • De noviembre a febrero: 10:00h – 17:00h
  • Los lunes está cerrado.

Aun así, os recomiendo consultar estos datos en la página web oficial del castillo, por si acaso ha habido cambios recientes. Como recomendación, os animo a que alquiléis una barquita y os deis una vuelta por los lagos, pues no tiene desperdicio ni por el paisaje ni por las risas aseguradas que os llevaréis remando de aquí para allá. No dejéis de visitar Trakai en vuestro viaje a Lituania, pues es visita obligada.

Isla de TrakaiPuente entre lagosCastillo de TrakaiCastillo de TrakaiEntrada al castilloCastillo de Trakai por dentroMurallas del castilloAlrededores del castilloPaseo en barca por los lagos de TrakaiAlrededores de Trakai

Nida

Por último, si visitáis Lituania en verano recomiendan encarecidamente visitar Nida, una playa con mucho encanto. Tanto lituanos como turistas recomiendan la visita para desconectar un par de días de la urbanización y el movimiento de las “grandes ciudades”.

Y estos han sido los lugares imprescindibles de Lituania, país que no podéis dejar de visitar si viajáis a las Repúblicas Bálticas. Os prometo que no os defraudará.

9 Comments
  1. ¡Qué suerte! Creo que es el sueño de todo viajero, que le toque un viaje jajaja qué fotos más bonitas, tengo ya miradas algunas rutas por lo Bálticos con todos los lugares que pones, Kaunas, la Colina de las Cruces… A ver si consigo colocarlo en la agenda 😉 un abrazo de la cosmopolilla

  2. Muy interesante el post. No creo que me de tiempo este año al paso que voy, así que se irá a la lista de futuros destinos, pero tengo muchas ganas de ir. Vosotros cómo os movíais de ciudad en ciudad? Tengo curiosidad por si es mejor alquilar un coche o tirar de transporte público.

  3. Es una ciudad que como tu pensaba mas que con pocas cosas que ver, realmente no tenia ni idea de que se podia ver pero gracias a este magnifico post si! 🙂

    Me lo guardo para algún futurible viaje por tierras lituanas.

    ¡Un abrazo!

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